4. LAS MINORIAS E INTERNET.
4.1. Minorías, globalización, Homo Coca Colens e Internet.
Una minoría cualquiera es la parte menor de los componentes de una colectividad. Definida por su diferencia de la mayoría por una actitud, un comportamiento, una creencia, una convicción, un propósito o algún concreto rasgo diferencial objetivamente observable (hablar una lengua diferente, profesar y observar los mandatos de una religión diferente, pertenecer a una etnia distinta, etc. etc). Por ejemplo para la mayoría las personas sordas son una minoría diferenciada por el concreto dato objetivo de sus dificultades para el uso del sentido que llamamos "oír" y las conexas con ella. Una concepción más ajustada a la realidad sociolingüística y antropológica encuentra también una diferencia objetiva en las personas Sordas. La de que las personas Sordas son un grupo sociocultural con una lengua, organización, actitudes, valores y estructuras sociales propias.
Por ejemplo en China existen nada más y nada menos que las siguientes minorías étnicas: los Bulang, los Dai, los Li, los Mulao, los Achang, los Bai, los Bao’an, los Buyi, los Coreanos, los De’ang, los Dong, los Dulong, los Ewenke, los Gapshan, los Gelao, los Hani, los Hezhe, los Hui, los Jing, los Jingpo, los Jinuo, los Kazak, los Kirkiz, los Lahu,los Lhoba, los Lisu, los Manchu, los Maonan, los Miao, los Momba, los Naxi, los Un, los Pumi, los Quiang, los Sala, los She, los Shui, los Tajik, los Tibetanos, los Tu, los Tujia, los Wa, los Yao, los Yi y los Zhuang.
La Asamblea General de la ONU aprobó en 1992 Un Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas. Cuyo texto reproduzco a continuación.
La Asamblea General,
Reafirmando que uno de los propósitos básicos de las Naciones Unidas, proclamados en la Carta, es el desarrollo y el estímulo del respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión,
Reafirmando la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas,
Deseando promover la realización de los principios enunciados en la Carta, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones y la Convención sobre los Derechos del Niño, así como en otros instrumentos internacionales pertinentes aprobados a nivel mundial o regional y los celebrados entre distintos Estados Miembros de las Naciones Unidas,
Inspirada en las disposiciones del artículo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos relativas a los derechos de las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas,
Considerando que la promoción y protección de los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas contribuyen a la estabilidad política y social de los Estados en que viven,
Subrayando que la promoción y la realización constantes de los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas, como parte integrante del desarrollo de la sociedad en su conjunto y dentro de un marco democrático basado en el imperio de la ley, contribuirían al robustecimiento de la amistad y de la cooperación entre los pueblos y los Estados,
Considerando que las Naciones Unidas tienen un importante papel que desempeñar en lo que respecta a la protección de las minorías,
Teniendo presente la labor realizada hasta la fecha dentro del sistema de las Naciones Unidas, en particular por la Comisión de Derechos Humanos y la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías, así como por los órganos establecidos de conformidad con los Pactos Internacionales de Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales pertinentes sobre derechos humanos, en cuanto a la promoción y protección de los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas,
Teniendo en cuenta la importante labor que realizan las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales en lo que respecta a la protección de las minorías y la promoción y la protección de los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas,
Reconociendo la necesidad de lograr una aplicación aún más eficiente de los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en lo que respecta a los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas,
Proclama la presente Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas,
Artículo 1
1. Los Estados protegerán la existencia y la identidad nacional o étnica, cultural, religiosa y lingüística de las minorías dentro de sus territorios respectivos y fomentarán las condiciones para la promoción de esa identidad.
2. Los Estados adoptarán medidas apropiadas, legislativas y de otro tipo, para lograr esos objetivos.
1. Las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas (en lo sucesivo denominadas personas pertenecientes a minorías) tendrán derecho a disfrutar de su propia cultura, a profesar y practicar su propia religión, y a utilizar su propio idioma, en privado y en público, libremente y sin injerencia ni discriminación de ningún tipo.
2. Las personas pertenecientes a minorías tendrán el derecho de participar efectivamente en la vida cultural, religiosa, social, económica y pública.
3. Las personas pertenecientes a minorías tendrán el derecho de participar efectivamente en las decisiones que se adopten a nivel nacional y, cuando proceda, a nivel regional respecto de la minoría a la que pertenezcan o de las regiones en que vivan, de toda manera que no sea incompatible con la legislación nacional.
4. Las personas pertenecientes a minorías tendrán el derecho de establecer y mantener sus propias asociaciones.
5. Las personas pertenecientes a minorías tendrán derecho a establecer y mantener, sin discriminación de ninguno tipo, contactos libres y pacíficos con otros miembros de su grupo y con personas pertenecientes a otras minorías, así como contactos transfronterizos con ciudadanos de otros Estados con los que estén relacionados por vínculos nacionales o étnicos, religiosos o lingüísticos.
1. Las personas pertenecientes a minorías podrán ejercer sus derechos, incluídos los que se enuncian en la presente Declaración, individualmente así como en comunidad con los demás miembros de su grupo, sin discriminación alguna.
2. Las personas pertenecientes a minorías no sufrirán ninguna desventaja como resultado del ejercicio o de la falta de ejercicio de los derechos enunciados en la presente Declaración.
1. Los Estados adoptarán las medidas necesarias para garantizar que las personas pertenecientes a minorías puedan ejercer plena y eficazmente todos sus derechos humanos y libertades fundamentales sin discriminación alguna y en plena igualdad ante la ley.
2. Los Estados adoptarán medidas para crear condiciones favorables a fin de que las personas pertenecientes a minorías puedan expresar sus características y desarrollar su cultura, idioma, religión, tradiciones y costumbres, salvo en los casos en que determinadas prácticas violen la legislación nacional y sean contrarias a las normas internacionales.
3. Los Estados deberán adoptar medidas apropiadas de modo que, siempre que sea posible, las personas pertenecientes a minorías puedan tener oportunidades adecuadas de aprender su idioma materno o de recibir instrucción en su idioma materno.
4. Los Estados deberán adoptar, cuando sea apropiado, medidas en la esfera de la educación, a fin de promover el conocimiento de la historia, las tradiciones, el idioma y la cultura de las minorías que existen en su territorio. Las personas pertenecientes a minorías deberán tener oportunidades adecuadas de adquirir conocimientos sobre la sociedad en su conjunto.
5. Los Estados deberán examinar medidas apropiadas de modo que las personas pertenecientes a minorías puedan participar plenamente en el progreso y el desarrollo económicos de su país.
1. Las políticas y programas nacionales se planificarán y ejecutarán teniendo debidamente en cuenta los intereses legítimos de las personas pertenecientes a minorías.
2. Los programas de cooperación y asistencia entre Estados deberán planificarse y ejecutarse teniendo debidamente en cuenta los intereses legítimos de las personas pertenecientes a minorías.
Los Estados deberán cooperar en las cuestiones relativas a las personas pertenecientes a minorías, entre otras cosas, el intercambio de información y de experiencia, con el fin de promover la comprensión y la confianza mutuas.
Los Estados deberán cooperar a fin de promover el respeto por los derechos enunciados en la presente Declaración.
1. Ninguna de las disposiciones de la presente Declaración impedirá el cumplimiento de las obligaciones internacionales de los Estados en relación con las personas pertenecientes a minorías. En particular, los Estados cumplirán de buena fe las obligaciones y los compromisos contraídos en virtud de los tratados y acuerdos internacionales en que sean partes.
2. El ejercicio de los derechos enunciados en la presente Declaración se entenderá sin perjuicio del disfrute por todas las personas de los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos universalmente.
3. Las medidas adoptadas por los Estados a fin de garantizar el disfrute efectivo de los derechos enunciados en la presente Declaración no deberán ser consideradas prima facie contrarias al principio de igualdad enunciado en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Los organismos especializados y demás organizaciones del sistema de las Naciones Unidas contribuirán a la plena realización de los derechos y principios enunciados en la presente Declaración, en sus respectivas esferas de competencia.
Fuente: http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/d_minori_sp.htm
Pese a la excelente colección de buenos deseos que constituye esta Declaración es una evidencia que corren malos tiempos para las minorías. Aunque las minorías están más activas que nunca y luchan y se agitan para resistir al rodillo que amenaza con barrerlas de la faz de la Tierra. No voy a hacer aquí ni un intento de resumen de las luchas que estos últimos años se han librado a favor y en contra de eso que llaman "globalización". Sí quiero hacer una breve referencia a la concomitante amenaza que supone la actual y angustiosa crisis ecológica planetaria. Amenaza que viene acarreada a la humanidad y al propio planeta Tierra por el galopante aumento de la mercantilización y del predominio del dinero, de la abstracción-mercancía, como efecto de la expansión de la economía-mundo capitalista europea comenzada en el siglo XVI. A mediados del siglo pasado, en 1850, el desarrollo del telégrafo eléctrico facilitó la aparición de un mercado financiero mundial basado en información fiable y no en puros rumores. En la última quinta parte del siglo XX el desarrollo de la transmisión de información prácticamente instantánea a través de redes de ordenadores ha facilitado la aparición de un mercado financiero mundial continuo y permanente y en él la de una "burbuja financiera" especulativa que cada día cambia en el mercado de divisas dos billones y medio (es decir, dos millones y medio de millones) de dólares. Lo cual supone cambiar cada día el equivalente al triple del Producto Bruto anual del Estado español. Esos fondos especulativos se pueden utilizar y se utilizan en ataques súbitos, arrasadores e irresistibles incluso para el conjunto de los Bancos centrales de las mayores potencias industriales. Ataques especulativos que se cobran increíbles beneficios a costa de producir inmensas cantidades de miseria y sufrimiento en la economía real, en la vida real de los hombres y mujeres de tal o cual país, de tal o cual rama de producción.
Junto a esa arrasadora fuerza actúan 53.000 empresas transnacionales (corrientemente llamadas multinacionales) que tienen 420.000 empresas subsidiarias y vasallas. Ese núcleo de empresas emplean a sólo 200 millones del total de 3.000 millones de trabajadores del planeta. Pero producen el 30% del Producto Bruto mundial y generan y controlan el 66% del comercio internacional. La mitad de esa parte del comercio internacional que generan y controlan es comercio INTERNO, dentro de las redes mundiales de UNA multinacional. Realizado de tal forma que paga bajos precios a sus fábricas o fincas situadas en el mal llamado Tercer Mundo (y por tanto sus fábricas y fincas pagan muy bajos salarios a sus trabajadores) y vende lo más caro que puede (y puede mucho) lo que esos trabajadores han producido. Realizando así una continúa y enorme extracción de plusvalía.
De que todo esto no se sepa o de que quienes lo saben no consigan contarlo a las masas de trabajadores expoliados se encarga el control mundial que sobre los medios de comunicación y sus contenidos ejerce un oligopolio de sólo siete grandes grupos que controlan lo esencial de los circuitos de comunicación del mundo.
En ese contexto Internet plantea el permanente conflicto de toda nueva tecnología: cómo bloquear su específica y nueva negatividad para aprovechar al máximo su capacidad liberadora de esfuerzo físico humano. Ya he subrayado antes que hay que afrontar el problema de evitar que se abra una nueva sima entre inforRICOS e infoPOBRES. Pero aunque ese feroz riesgo se evite aún será necesario contrarrestar otro: el de que sobre la realidad de Internet cabalgue y se imponga un proceso creciente de privatización, mercantilización y desregulación que, tomando como santo y seña el lema "la información es el petróleo del siglo XXI", facilite a gigantescas concentraciones oligopolísticas de empresas (que integren el teléfono, la televisión, el cable, el vídeo, el cine y los ordenadores y su programación) canalizar los adelantos de Internet en beneficio de unos pocos en lugar de que sirvan para el bienestar de todos
Esa oleada actual con la que el Capital mundial intenta implantar la mercantilización de todo y la privatización de todo implica un gravísimo riesgo para todas las minorías del planeta. Porque la mercantilización de todo exige en el momento actual la desnacionalización y la uniformización de todos, el arrasamiento de las diferencias y por tanto de las minorías para convertir a todas las múltiples y mutuamente enriquecedoras variantes del Homo sapiens en un único Homo Coca-Colens (que será más fácil de explotar, exprimir, hacer consumir y controlar).
Ha sido un historiador africano, Joseph Ki-Zerbo, el que ha acuñado la denominación: Homo Coca-Colens. La que designa al fenómeno mundial de la aparición de un conglomerado de nuevas tribus repartidas por todo el planeta y cuyas señas de identidad son la baja edad (son más adolescentes que jóvenes) y la afición por la música rock, los aparatos de reproducción de sonido, los pantalones vaqueros y el consumo de "Coca-Cola". Por encima y por debajo de esos signos concretos y visibles, la seña infalible de identidad de quienes, jovencitas y jovencitos, maduros y maduras o viejas y viejos, son ya ejemplares, especímenes, del Homo Coca-Colens, es ésta: la feroz atracción, la adicción, que sienten por el consumo de cosas que sin embargo no pueden pagarse.
En efecto, los miembros de la especie Homo Coca-Colens son miembros de las masas de seres humanos que en todo el mundo han sido atrapados y alucinados dentro de un sistema social que les exige que se dediquen a consumir, que espera que se dediquen a consumir, que les empuja, exhorta, seduce y aliena para que se dediquen a consumir. Que, en fin (y es lo más eficiente para hacer de ellos consumidores compulsivos y seres frustrados si no pueden pagarse el consumir), les valora y les recompensa en la medida en que se dediquen a consumir, de forma que la religión práctica que regula sus vidas se resume en dos mandamientos: "tú serás lo que tengas y gastes; tanto tienes/tanto gastas, tanto vales" y "no serás (no tendrás, no gastarás) nunca menos que tu vecino".
Es por el grave riesgo de ser arrolladas y trituradas hasta mudarlas en Homo Coca-Colens por lo que las minorías del planeta tienen que luchar desesperadamente por defender y mantener su identidad. Por intentar conseguir que se respeten sus derechos codificados en la Declaración de las Naciones Unidas que hemos repasado antes.
Para ello tienen que dar un paso cualitativo. Tienen que pasar de ser minorías en sí a ser minorías para sí. Casi por definición todas las minorías son minorías en sí, son minorías objetivamente configuradas por rasgos que los que no pertenecen a ellas observan con facilidad. Para convertirse en minorías para sí tienen que dar un salto cualitativo. Tienen que tomar conciencia de sí mismas y convertirse en sujetos colectivos de reflexión y de acción.
Lo que en esta exposición pretendo es mostrar que para esa hercúlea tarea las minorías cuentan hoy, precisamente, con las ventajas que la telemática, las NTIC e Internet pueden proporcionarles.
4.2. Tres ventajas que la telemática e Internet proporcionan a las minorías: 1) Mejorar y potenciar casi increíblemente la acción de todo tipo y toda clase de sujetos colectivos; 2) Aumentar la cohesión de un grupo, de un sujeto colectivo, de una minoría; 3) Ayudar a la creación de sujetos colectivos nuevos.
4.2.1. Mejorar y potenciar casi increíblemente la acción de todo tipo y toda clase de sujetos colectivos.
Hay un factor estratégico de Internet y de la cultura de la RED que mejora y potencia casi increíblemente la acción de todo tipo y toda clase de sujetos colectivos. Ese factor estratégico consiste en que es muchísimo más barato editar audiovisualmente en Internet que hacerlo en el viejo mundo del papel y los discos y los vídeos. Daré como ejemplo una experiencia personal del abaratamiento de la edición de un libro en Internet.
La primera edición (en papel) en 1988 de mi libro La escisión del PNV, agotada ese mismo año, le costaba a quien quisiera leerla 1.750 pesetas. Es decir, teniendo en cuenta la inflación, cerca de 2.900 pesetas de hoy. El año pasado hice una edición electrónica en la página web de la Revista digital en Internet que dirijo. Que los internautas pueden bajarse gratis a su ordenador comprimida en zip. Gratis porque lo que a mí me interesa no es ganar dinero con ese libro sino que se conozca su contenido. Cuando estaba preparando esta conferencia hice la prueba de bajarme yo ese zip de Internet a mi ordenador. Yo tengo una línea ADSL en casa. Que es donde trabajo porque cuando no doy conferencias como ésta soy un trabajador fundamentalmente telemático. Pago así 7.540 pesetas por las 24 horas de conexión permanente a Internet de los 30 días de cada mes. Es decir por las 720 horas de un mes de 30 días. Por los 43.200 minutos de ese mismo mes. O sea 17 céntimos y medio de peseta por cada minuto de conexión. Tardé 40 segundos. Me costó once céntimos de peseta.
¿Ven ustedes la diferencia? Para difundir gratis las ideas de mi libro en papel yo tendría que cobrarle hoy a cada lector 2.700 pesetas (las 2.900 del precio menos mi 10% de derechos de autor). Lo estoy haciendo gratis por Internet costándole a cada lector sólo once céntimos de peseta si tiene ADSL. Adquirir mis ideas le cuesta a un lector VEINTICUATRO MIL QUINIENTAS CUARENTA Y CINCO VECES MENOS si las adquiere por Internet que si las adquiere en papel en una librería.
Redondeando a la baja, editar en Internet es 24.000 veces más barato que hacerlo en papel. Para una minoría hacer propaganda de sus ideas es 24.000 veces más barato hacerlo por Internet que hacerlo en papel.
Otra experiencia personal. De la edición en imprenta en 1996 de mi librito titulado Esos asesinos que impunemente matan cada día a miles de personas: LOS AUTOMÓVILES se hicieron mil ejemplares. Agotada la edición en papel publiqué el librito en 1997 en abierto gratis en esa web que dirijo. Tal como van hoy los datos, cuando mi servidor calcule las estadísticas a 31 de diciembre de este año serán seguro ya dieciocho mil los internautas que se hayan bajado mi librito a su ordenador.
El factor clave es que una minoría puede "colocar" en Internet sus escritos y que al hacerlo tenía en agosto de este año 2001 una audiencia potencial de quinientos trece millones de personas (las que hemos dicho que en esa fecha tenían acceso a Internet). Es decir que cada vez que una minoría publica un texto (o un vídeo en Lengua de Signos Española por ejemplo) en su página web ESTÁ HACIENDO UNA EDICIÓN DE QUINIENTOS TRECE MILLONES DE EJEMPLARES. (Hoy más porque esa era la audiencia en agosto pasado y ya hemos visto la velocidad del crecimiento de Internet). Con un coste mínimo. Un coste de sólo una fracción de las 14.500 pesetas mensuales que cuestan alojar en Internet una web grande.
Hay otras muchas ventajas para potenciar la eficacia de su acción que una minoría puede conseguir si utiliza Internet. Pero baste con lo apuntado como botón de muestra. Sólo una importántísima advertencia más. Sobre la imperiosa necesidad de trabajar con Software Libre. Primero, porque el Software Libre es el futuro de Internet que ya está firmemente operando en el presente. Segundo, porque es más sólido, eficiente, mejor construido y mejor perfeccionado, más adaptable y menos rígido que el software propietario. Tercero, porque usarlo significa costes infinitamente inferiores a los costes del software propietario.
4.2.2. Aumentar la cohesión de un grupo, de un sujeto colectivo, de una minoría y ayudar a la creación de sujetos colectivos nuevos
Doy por supuesto que con lo que acabo de decir ustedes saben ya o intuyen que Internet es una formidable herramienta para mejorar y potenciar casi increíblemente la acción de todo tipo y toda clase de sujetos colectivos. Añado ahora el fundamental papel que Internet puede realizar para aumentar la cohesión de un grupo, de un sujeto colectivo, de una minoría. La razón es sencilla: la cohesión de un grupo aumenta cuanto más frecuentes y multilaterales sean las relaciones entre los miembros del grupo. Y cuanto con más frecuencia los miembros del grupo realizan tareas en común con los mismos fines. ¿Necesito decir que el correo electrónico, las videoconferencias, los chats y tantas otras actividades posibles con y en Internet multiplican aquellas relaciones y facilitan realizar tareas en común? Creo que no.
Por eso lo que ahora me importa que entiendan bien ustedes es que hoy el problema crítico es la autocreación de sujetos colectivos nuevos. Y que Internet es un acelerador de la creación de sujetos colectivos nuevos.
Dije ya antes que una minoría cualquiera es la parte menor de los componentes de una colectividad definida por su diferencia de la mayoría por una actitud, un comportamiento, una creencia, una convicción, un propósito o algún concreto rasgo diferencial objetivamente observable (hablar una lengua diferente, profesar y observar los mandatos de una religión diferente, pertenecer a una etnia distinta, etc. etc). Pero que para su defensa en la crítica situación actual las minorías tienen que dar un paso cualitativo. Que tienen que pasar de ser minorías en sí a ser minorías para sí. Y que para ello tienen que tomar conciencia de sí mismas y convertirse en sujetos colectivos de reflexión y de acción capaces de sobrevivir en la actual crisis sistémica mundial.
Repito: hoy el problema crítico es la autocreación de sujetos colectivos nuevos.
Esa autocreación de sujetos colectivos nuevos es tan necesaria, tan vitalmente urgente hoy, que precisamente aparecía ya como una de las soluciones clave (si no como la clave de todas las soluciones) que postulaba para la crítica situación actual de la Humanidad el Informe del Club de Roma titulado "La primera revolución mundial". (Alexander King y Bertrand Schneider: Informe del Consejo al Club de Roma: La primera revolución mundial, PLAZA & JANES EDITORES S.A:, Barcelona, Octubre 1991)
En ese Informe el Club subrayaba que la Humanidad "se encuentra literalmente desbordada por la magnitud de los problemas que le llueven de los cuatro puntos cardinales". Amenazada a la vez por "el desbarajuste de la economía mundial" y por un "torbellino de cambio". Un "torbellino de cambio" en el que giran la creciente interdependencia de las naciones, el despertar de las minorías y el nacionalismo, la explosión demográfica, el preocupante, galopante y malformado desarrollo de las ciudades, el deterioro del medio ambiente, el avance de las altas tecnologías, el desbaratamiento de las relaciones y sistemas de creencias heredadas del pasado con la subsiguiente pérdida de valores, el caos en las finanzas mundiales y las nuevas plagas.
El Club de Roma advertía que "con los sólos mecanismos del mercado no se dejan resolver los problemas globales". Y que es impensable guiarse para resolverlos exclusivamente por las fuerzas del mercado. Por la evidente razón de que el mercado, si bien estimula la capacidad de innovación en la economía, reacciona sólo ante señales a corto plazo. Y no suministra apoyo para reflexiones y estrategias a largo plazo QUE SON LAS UNICAS QUE PUEDEN SERVIR PARA ATAJAR LA CATASTROFE QUE AMENAZA AL MUNDO.
El supuesto básico de La primera revolución mundial era que nos encontramos en las primeras fases de la formación de una nueva sociedad mundial. Que será tan diferente de la sociedad actual como lo fué la forma de vivir y trabajar en todos los miles de años agrarios que la precedieron. Esta nueva revolución -decía el Club de Roma- carece de base ideológica: la configuran factores sociales, económicos, tecnológicos y éticos. Ese nuevo mundo es muy joven desde el punto de vista demográfico, muy denso en tecnología de la información, está sumido en un caos social y educativo y está muy confuso respecto de las cuestiones morales y éticas.
La Humanidad -añadía el Informe- se está viendo obligada a avanzar a tientas para poder comprender este nuevo mundo y aprender a las vez a gobernarlo sin que sea él quien la gobierne. Todo ello acuciada por la urgencia. Porque, repetía el Presidente del Club de Roma, "cada día se hace mucho más corto el tiempo de que disponemos para reaccionar".
Lo que aquí me importa subrayar es que el Club de Roma sostenía que este nuevo mundo no es gobernable con las actuales estructuras y actitudes. Con respecto a las actitudes el Club recordaba que los recursos humanos son la clave de las soluciones posibles. Y que la educación es la clave de la calidad de los recursos humanos. Pero el Club de Roma advertía de tres graves problemas que aquejan hoy a la educación, aparte de los problemas de recursos crecientemente exigidos por una galopante juvenilización de la población mundial por la explosión demográfica. Esos tres graves problemas eran:
* la plétora de conocimientos, ya que la enorme magnitud del saber acumulado en todos los campos significa que ya no sabemos elegir qué es lo que debe transmitirse
* el anacronismo, pues prácticamente no se somete al profesorado a cursos de adaptación y los profesores siguen enseñando lo que a ellos se les enseñó hace veinte años
* la inadecuación, pues los jóvenes opinan que es una característica de la educación convencional, ya que no guarda una relación adecuada con el mundo ni los prepara para las necesidades del mercado
Sin duda la autocreación de sujetos colectivos nuevos, que es el tema que ahora estoy tratando, es una pieza decisiva para cambiar aquellas actitudes que hacen ingobernable el mundo y para corregir esas deficiencias educativas que impiden que los recursos humanos sean eficientes para las necesarias soluciones.
Pero es que la autocreación de sujetos colectivos nuevos es sobre todo decisiva para resolver el problema de esas inadecuadas estructuras que hacen ingobernable el mundo actual. El Club de Roma hacía una ruda y precisa crítica a los sistemas democráticos occidentales. Decía:
"En la forma en que hoy se la practica, la democracia ya no está especialmente bien cualificada para resolver los problemas que hemos de abordar".... "la complejidad y la naturaleza técnica de muchos problemas no siempre permite a los representantes elegidos del pueblo tomar decisiones competentes en el momento oportuno"... "la actividad de los partidos políticos gravita tan intensamente en torno a las contiendas y rivalidades electorales, que la democracia puede resultar perjudicada precisamente por los partidos que la deben servir". Porque la preocupación por ganar las próximas elecciones fuerza a los partidos a concentrarse en la solución de necesidades a corto plazo.
En definitiva el Club de Roma creía que "en la presente situación del mundo, el poder de decisión no puede seguir siendo monopolio de los gobiernos y sus ministerios que trabajan en el vacío". Y que "los centros de decisión deben estar lo más cerca posible de los ciudadanos que han de beneficiarse de esas decisiones o padecer sus consecuencias".
Pero no, añado yo, "lo más cerca posible" de ciudadanos atomizados sino "lo más cerca posible" de ciudadanos articulados, organizados, integrados y vigorizados por su participación en debates y acciones que les conviertan en sujetos colectivos conscientes. La autocreación de sujetos colectivos nuevos aparece así como la condición necesaria para hacer posible encontrar las soluciones urgentemente demandadas por la actual crisis sistémica mundial.
Ya eso sólo sería formidable logro. Pero es que la autocreación de sujetos colectivos nuevos aparece además como la vacuna necesaria contra el plomizo diluvio ultraindividualista que sobre el planeta están hoy continuamente derramando los apologetas del reaccionarismo. Que a todas horas derraman el diluvio, la catarata, el incesante aluvión de la omnipresente apología del ultraindividualismo aislacionista más fanático que constituye la canción triste de todos los grupos de presión que gobiernan la economía mundial.
Y contra ese ultraindividualismo autoritario que se nos predica desde la publicidad y desde los medios de comunicación de masas mundiales, que se remite en definitiva a un colectivismo de rebaño, gregario y alienado, hay que afirmar que la esperanza anida en la voluntad de ser individual y colectivamente. Que hay que alumbrar y levantar un conjunto de prácticas resistentes, conscientes y orgullosas de sí mismas que reivindiquen una ágil dialéctica de lo individual dentro de lo colectivo y de ésto, lo colectivo, como constituyente de lo individual.
Por eso es tan vital la autocreación de sujetos colectivos nuevos. Caracterizada, entre otros, por los rasgos estratégicos de la autoorganización, de la combinación dialéctica de las iniciativas individuales y colectivas (especialmente por la de esas iniciativas dedicadas a la crítica de todo lo existente) y de la voluntad de negarse a ser meras unidades aisladas en una masa informe y obediente.
Sucede que Internet es como un catalizador (psíquico en vez de químico) cuya mera presencia ayuda a que se acelere la velocidad de las reacciones (psíquicas en vez de químicas) entre individuos que producen la aparición de un nuevo sujeto colectivo. Esa crucial función de catalizador la puede llevar a cabo Internet porque una red telemática multiplica la capacidad de pensar colectivamente al multiplicar y facilitar las conexiones a distancia entre individuos que piensan sobre un mismo tema. Y que, al hacerlo, pueden dar el salto de pasar de pensar a actuar, el salto de crear un nuevo sujeto colectivo activo. Porque, como dijera Bertolt Brecht: "pensar es algo que sigue a las dificultades y que precede a la acción
Para generar correcta y eficazmente un sujeto colectivo nuevo es preciso partir de la base de que no se puede entender al individuo al margen de la colectividad, pero que ésta no existiría sin individuos. Y que, por ello, el libre, pluridimensional y polivalente desarrollo de un colectivo es la base del desarrollo libre de cada uno de sus miembros. Y viceversa: que el desarrollo libre de cada uno de los miembros de un colectivo es la base del libre, pluridimensional y polivalente desarrollo del colectivo. Parece obvio. Pero no lo es no ya en la práctica sino incluso en el planteamiento de infinidad de colectivos que fracasan por errar en ese crucial punto de partida.
Hay que entender además que el individuo multiplica sus potencialidades creativas gracias a una inserción compleja, no exenta de tiranteces y roces, con el colectivo. El individuo es tanto más rico y pleno cuanto más aporta al colectivo. Pero aportar y dar es un proceso que lleva en un momento dado a pedir y a necesitar del colectivo. Esta parte de la dialéctica es decisiva aunque extremadamente delicada. Un colectivo que sólo pide, chupa y bebe de sus miembros individuales, exprimiéndoles sin darles ni enseñarles nada a cambio, no tarda en entrar en crisis y desaparecer. Su futuro depende de los flujos multidireccionales de enriquecimiento mutuo, global e interactivo.
Por eso, cuando ese fluir vital se debilita por lo que fuera, el individuo tiene el deber de criticarlo y denunciarlo constructivamente al precio no sólo de quedar en minoría sino también al de ser mal visto. Se debilita ese flujo cuando el colectivo toma rumbos que el individuo sabe erróneos y perjudiciales o no está a la altura de las necesidades del momento. Situación en la que la convicción del individuo se agudiza mediante la práctica y tiene que desembocar en la decisión tajante de la crítica.
Por último, hay que concebir la dialéctica del desarrollo personal y colectivo desde el principio de la totalidad, es decir, desde el reconocimiento de que existe una realidad única en la que se mueven contradictoriamente partes integradas sistémicamente en ella, nunca independientes ni incomunicadas. La totalidad, siempre en movimiento, está inevitablemente corroída por contradicciones que pueden llegar a ser antagónicas e irreconciliables. Los individuos llevan en sí mismos esas contradicciones y su vida personal es la lucha consciente por superarlas o la miseria alienada inconsciente por seguir plegados a ellas. A escala colectiva sucede otro tanto pero con niveles superiores de tensión y aspereza.
Pero dentro de esa totalidad hay jerarquías de poder, intereses de dominación, mecanismos de obtención de beneficio gracias a la explotación. Cuando la desalienación individual, el desarrollo libre, crítico de la persona, choca con el poder establecido, surge con todo su dramatismo el problema de la violencia de ese choque. Lo que significativamente hay que enfatizar es que ese, cualquier, individuo nunca se emancipa en solitario porque no existen los robinsones. Su toma de conciencia siempre tiene contenido y continente colectivo. Y siempre hay que contar con la latente fusión constituyente entre el desarrollo individual y el colectivo.
La autocreación de sujetos colectivos nuevos debe vencer notables dificultades y los obstáculos que siempre surgen en el camino del desarrollo, el mantenimiento y la expansión de los mismos.
Dificultades y obstáculos ligados siempre a los problemas de la comunicación. Empezando porque en el principio de esos colectivos (o muy cerca del principio) siempre hay "un papel". Un texto corto o largo que recoge los motivos y los propósitos del colectivo que nace. Texto que desde el principio sufre los obstáculos y las dificultades de la comunicación. Que obligan a escoger una de las dos malas soluciones. O bien los trámites fundacionales (los trámites del parto de la nueva criatura colectiva) se alargan y se alargan debido al tiempo que se tarda en transportar el borrador de uno a otro de múltiples lugares, celebrar sucesivas reuniones de discusión y una y otra y otra ronda de sucesivas redacciones con sucesivas aportaciones de enmiendas y añadidos y sugerencias. Proceso que es, además de lento, cojitranco e insuficiente porque, incluso cuando se celebra una asamblea fundacional, las carencias de tiempo constriñen a unos escasos minutos la intervención de cada uno de las docenas de asistentes.
O bien se gana tiempo perdiendo riqueza, matices y nivel de compromiso y de atracción porque un pequeño grupo corta por lo sano, hace "su" papel y fuerza a que todos los nuevos miembros, simpatizantes y colaboradores pasen por las horcas caudinas de la adhesión, de la aceptación tal cual de ese papel. Se tiñen así de inequívocos colores de caudillismo y de más que peligrosa burocratización oligárquica unos comienzos que, por ello, contradicen en la práctica todas las sonoras proclamaciones de creación de cauces de participación, de vocación de acción interactiva, de propósito de acción comunitaria alternativa.
Incluso si el nuevo colectivo llega a echar a andar se le plantean inevitablemente ya en sus momentos iniciales dos gravísimos problemas de comunicación. El primero es la apertura y sobre todo el mantenimiento funcionando de canales fluidos de comunicación en una triple línea o campo: la de abajo-arriba (que va de los miembros individuales a los portavoces o a los representantes o directivos), la de arriba/abajo (inversa a la anterior) y la horizontal (de unos miembros con otros). El segundo es la organización y el ejercicio de la coordinación de unas provincias con otras, de cada provincia con sus comarcas, de cada comarca con sus centros locales, de cada comarca con las demás comarcas, de cada centro local con los demás centros locales (de su propia comarca o de otras).
Las soluciones clásicas a esos dos gravísimos problemas (que no son otras que reuniones periódicas, en el más voluntarioso caso rotando lugares, e impresionantes facturas de papel, tinta, teléfono y gasolina) generan sucesivos records mundiales de tasa de horas de reunión por cien militantes, de generación de rigideces burocráticas y de generación de cabreos y quemazón de ilusiones y vivencias de militantes.
Esos dilemas se agudizan tras las primeras semanas de expansión del nuevo colectivo y se vuelven insoportables si ellas generan un volumen amplio y creciente de miembros. Son legión los colectivos que por ello "han muerto de éxito" sin haber llegado nunca a ser, realmente, sujetos colectivos. Por otra parte caben pocas dudas de que conseguiría las más altas calificaciones, si se hiciera y presentara, cualquier tesis doctoral que estuviera basada en un estudio empírico retrospectivo sobre la tasa de "mortalidad al nacer", "mortalidad perinatal" y "mortalidad infantil" de los sujetos colectivos nuevos en los distintos países y analizara sus causas.
Pues bien, todos esos problemas (y otros muchos) son los que desaparecen de raíz o disminuyen drásticamente si los promotores de un nuevo sujeto colectivo usan Internet, la telemática y las NTIC. Y ello porque, insisto, una red telemática multiplica la capacidad de pensar colectivamente al multiplicar y facilitar las conexiones a distancia entre individuos que piensan sobre un mismo tema. Y que, al hacerlo, pueden dar el salto de pasar de pensar a actuar, el salto de crear un nuevo sujeto colectivo activo.
Y luego, todos esos problemas de comunicación y de coordinación que acabo de relatar se resuelven de raíz, fácil, bien, bonito y barato, usando algunas de las herramientas que Internet permite usar: el correo electrónico, las conferencias o grupos de discusión (públicos, de sólo lectura o boletín y privados), las Bases de Datos en línea, el intercambio de ficheros, la videoconferencia, etc, etc..
Espero que este repaso, no exhaustivo, de las ventajas de Internet y las NTIC para la autocreación de sujetos colectivos nuevos, para el salto de la minoría en sí a la minoría para sí haya sido suficientemente descriptivo.
Menciono ahora dos concretas herramientas de y para Internet que están demostrando su potencia para aumentar la cohesión de grupos, para aumentar la eficacia de su acción y por ello para facilitar la autocreación de sujetos colectivos nuevos. Me refiero a la tecnología wireless (sin hilos) y los weblog.
Respecto de la tecnología wireless (sin hilos) es la comunidad de Software Libre la que está trabajando y desarrollando con ella las "redes inalámbricas metropolitanas". Explicado muy rápidamente se trata de lo siguiente: 1) ustedes tienen un equipo conectado a internet por ADSL 24 horas al día; 2) lo convierten en un servidor-proxy; 3) le añaden una tarjeta wireless y una antena. Y ya han puesto en marcha un nodo de acceso a Internet que puede permitir a cualquiera que tenga una tarjeta wireless y que esté a un radio de dos kilómetros y medio el acceso a internet a través de ese equipo. Piensen por ejemplo en un local, una sede cualquiera en la que se instale uno de esos equipos y a partir de ese momento cualquiera que vaya al local o se encuentre dentro de un radio de dos kilómetros y medio con un portátil (o un pocket-pc) con tarjeta wireless tendría acceso a internet.
Así se montaron las comunicaciones en Seattle en la movilización contra la OMC. En Madrid se está ya funcionando así. Véase en http://www.madridwireless.net/. En el último Hispalinux se montó un nodo wireless (sobre un portátil) y se trabajaba a velocidades de 10 Mb por segundo.
Respecto de los WEBLOGS diré que se trata básicamente de un "sistema web" (programado en PERL o PHP) que "permite extraer una voz inteligible en la baraúnda de voces y ruidos que produce un intercambio de información en Internet convirtiendo la información en conocimiento". Combina la absoluta libertad de expresión y el libre acceso de los miembros de la minoría configurada por quienes lo usan con el filtrado en colaboración de los mensajes por un sistema de moderación y metamoderación sofisticado pero de simple aplicación.
Está desarollado en código abierto de Software y por tanto se tiene total control sobre el mismo y absoluta seguridad. La interface es muy agradable, y totalmente configurable, y el usuario sólo tiene que saber manejar un navegador web. Es una herramienta muy potente para mejorar y aumentar la cohesión de un grupo de forma democrática y que fomenta y premia la participación activa y el trabajo. Un ejemplo clásico es la web de Barrapunto.
Una excelente explicación sobre los weblogs se halla en el artículo de Javier Candeira titulado La Web como memoria organizada: el hipocampo colectivo de la red que apareció formando parte de la recopilación "Para poder pensar", publicada en la Revista de Occidente (Madrid), en marzo del 2001.
Paso ahora a dar un ejemplo de minoría a la que Internet y las NTIC pueden ayudar decisivamente frente a los retos que tiene que superar.
4.3. Ejemplo de minoría a la que Internet puede ayudar decisivamente: las personas sordas